La vitamina D, también conocida como Calciferol, es una vitamina liposoluble muy importante para la salud. Especialmente, para la formación de los huesos, absorción del calcio a nivel intestinal y para fortalecer el sistema inmune. Este último, representa la defensa natural de nuestro cuerpo contra bacterias, infecciones y virus.
CÓMO AYUDA LA VITAMINA D A NUESTRO SISTEMA INMUNE.
El sistema inmune es la defensa natural de nuestro organismo. El cual está conformado, en su primera línea de ataque, por los macrófagos y las células dendríticas. La vitamina D estimula este primer mecanismo de defensa del sistema inmune para reaccionar en caso de agresión. Como, por ejemplo, en el caso de hongos, bacterias, virus, y parásitos nocivos para la salud.
Por otra parte, aumenta la síntesis de agentes antimicrobianos e incrementa el número de linfocitos, generando un efecto antiinflamatorio. Por lo tanto, se emplea para la prevención de enfermedades de las vías respiratorias de origen viral y bacteriano.
En este sentido, a nivel global, se ha recomendado un aporte de entre 400UI y 2000UI de vitamina D diaria. La idea es fortalecer el sistema inmune, especialmente como medida preventiva en estos tiempos de pandemia por COVID-19.
*A modo de información Inmune Glory de Glorioso Super Nutrients contiene 500UI de vitamina D en la dosis recomendada de 20g/diarios.
CONSECUENCIAS DE LA DEFICIENCIA DE VITAMINA D.
El déficit de vitamina D puede causar una pérdida de densidad ósea y, en consecuencia, derivar en osteoporosis y/o raquitismo. Además, es probable que una deficiencia significativa de vitamina D pueda generar osteomalacia. En general, esto se traduce en huesos débiles, dolores en el sistema óseo y debilidad muscular.
Además, algunos estudios intentan asociar la deficiencia de vitamina D con diferentes afecciones médicas, tales como:
- Diabetes.
- Presión arterial alta.
- Cáncer.
- Esclerosis múltiple.
- ....
COMO ABSORBE LA VITAMINA D NUESTRO CUERPO.
La vitamina D se puede absorber, principalmente, de tres maneras:
- A través de los rayos solares (UV) mediante la exposición directa al sol.
- Mediante el consumo de alimentos ricos en vitamina D. tales como: el pescado graso, el huevo, el aguacate, los hongos, la leche, entre otros.
- A través de aportes mediante complementos vitamínicos.